Criar un niño de “forma moderna” impide su desarrollo mental y emocional | Güevonadas.com

martes, enero 08, 2013

Niño moderno en su habitat natural
Usar ‘fórmulas’ para alimentarlos, ignorarlos para que dejen de llorar, no cargarlos o dejar de amamantarlos rápido perjudican a los pequeños.

Washington. Las prácticas sociales y las creencias culturales modernas impiden el desarrollo mental y emocional sano de los niños, según un conjunto de investigaciones interdisciplinarias divulgado hoy por la Universidad Notre Dame (Indiana, EE.UU.)

“El estilo de vida de los jóvenes en Estados Unidos sigue empeorando, en especial comparado con el de hace cincuenta años”, indicó en un simposio Darcia Narváez, profesora de psicología que se especializa en el desarrollo moral de los niños y la forma en que las experiencias tempranas pueden influir el desarrollo del cerebro.

“Algunas prácticas y creencias equivocadas se han tornado en lugares comunes de nuestra cultura como, por ejemplo, el uso de ‘fórmulas’ infantiles para la alimentación de los bebés, el aislamiento de los infantes en sus propios dormitorios, o la creencia de que, si se responde demasiado rápido a las quejas del bebé, se le ‘acostumbra mal’”, dijo Narváez. 

Un molde de personalidad

La nueva investigación vincula ciertas prácticas tempranas de la crianza (que son comunes en las sociedades de cazadores y recolectores) con resultados emocionales saludables y específicos en la edad adulta.

“El amamantamiento de los bebes, la respuesta cuando lloran, el contacto físico casi constante y el que haya varios adultos que se ocupan de la crianza son algunas de las prácticas de crianza ancestrales que han demostrado su impacto positivo en el desarrollo del cerebro, lo cual no sólo moldea la personalidad sino que ayuda además en la salud física y el desarrollo moral”, dijo Narváez.

Los estudios, añadió, muestran que la respuesta a las necesidades del infante, sin dejarlo que “se canse de llorar”, influye en el desarrollo de la conciencia, y que el contacto físico positivo afecta la reacción al estrés, el control de los impulsos y la empatía.

Del mismo modo, según esta investigadora, el juego libre en un ambiente natural influye en las capacidades sociales y el manejo de la agresión, y cuando hay todo un grupo de personas que proveen el cuidado, más allá de la madre sola, mejora el cociente intelectual. 

Criando niños seguros 

Narváez afirmó que Estados Unidos ha ido en el sentido contrario en todos estos aspectos del cuidado infantil: en lugar de estar aupados, los niños permanecen más tiempo en sus carritos, asientos para el automóvil y otros aparatos. Sólo alrededor del 15 por ciento de las madres amamanta a sus bebés y las que lo hacen no van más allá de unos 12 meses; las familias están fragmentadas y ha disminuido el tiempo que padres y madres permiten que sus hijos jueguen.

Narváez señaló que otros miembros de las familias y los maestros pueden tener un impacto benéfico cuando el niño se siente seguro en su presencia.

“El hemisferio derecho del cerebro, que gobierna gran parte de la autorregulación, la creatividad y la empatía, puede crecer a lo largo de toda la vida”, añadió.

“Ese hemisferio crece robusto con experiencias que involucran a todo el cuerpo, como los juegos de “lucha”, la danza y la creación artística libre”, explicó.

Fuente: Periódico El Nuevo Día

Lo anterior fué un artículo publicado por el periódico puertorriqueño El Nuevo Día en su versión digital. Coloco el mismo acá ya que me llamó mucho la atención y a la vez me sorprendió bastante dado que en cierta forma da la misma opinión que tengo sobre la forma de vida "moderna" en especial en lo que a crianza de los hijos se refiere.

Yo era de los que tenía un versión muy "modernista" en ese aspecto, hogar monoparental por planificación mas que por circunstancias, destetar a un Bebe temprano y toda esta lista de cosas "modernas" con la que fuí criado ya que soy producto precisamente de un hogar monoparental por convicción y no por circunstancias.

Desde hace algunos años y más aún luego de tener a mi hijo, he dejado de creer en muchos de los "modernismos" en los que antes creía y con los cuales fuí criado, no soy un psicólogo para emitir una opinión científica al respecto ni he realizado ningún trabajo investigativo de campo, pero solo por las observaciónes que he realizado en mi entorno de conocidos y amigos puedo ver algunas diferencias muy marcadas entre ambos casos.

No es que no crea para nada en este tipo de crianza pero ahora que tengo un hijo me he puesto un poco mas "conservador" aunque no me gustan las etiquetas ya que siempre trato de no ser extremo a ninguna tendencia, moda o forma de pensar.

¿A que se debe este cambio en mi forma de ver las cosas?, ¿la edad, mi nueva condición de padre? posiblemente.

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