Mi viaje a Bogotá: Detalles, despedida y... ¿ése no es Lorenzo Mendoza?

miércoles, agosto 12, 2015

Café Juan Valdéz Latte con arequipe y Cerveza Poker
Llegó por fin el día de la partida, por cuestiones de economía y costo de pasajes, escogí regresar un miércoles a San Juan, el vuelo despegaba a media tarde (como a las 2:00pm). Luego de la despedida y las promesas de volver un día a visitar Bogotá (la ciudad necesita mucho mas tiempo para conocerse) emprendimos el viaje al aeropuerto. El viaje fue algo apretado, ibamos tres personas con sus consabidas maleta y aun cuando le pedimos a la compañía de taxis una camioneta debido al volumen nos enviaron al hermano mayor del minicord.

Estuvimos por casi una hora de viaje al aeropuerto Sardina's Style por el tráfico de Bogotá. No se si ya lo había dicho antes pero el tráfico de esta ciudad no es apto para cardíacos, no me refiero solo al volumen de vehículos sino a la forma de manejar, en Venezuela se dice que el que aprenda a manejar en Caracas maneja en cualquier parte pero lo siento, les sale probar Bogotá a ver si son machitos. Por fin llegamos al aeropuerto y salimos de la lata/taxi, el viaje salió en 45.000 pesos si mal no recuerdo (unos 18 dólares).

Lo primero que hicimos al entrara al aeropuerto fué ir a chequear las maletas, una vez terminado el proceso nos dieron una sorpresa: ¡nos iban a devolver dinero! Estaba entre confundido y alegre, me explicaron las razones de porque nos debían devolver dinero pero con la confusión del momento no tengo ni idea de lo que me dijo, solo me limité a recoger el recibo que me dió y fui a la taquilla de la aerolínea donde me informaron recogería el dinero. Al final fueron casi 75 dólares de "devolución", sentí como si me hubiese ganado una lotería.

Restaurant "Don Jediondo" en el C.C. Santa Fé de Bogotá
El aeropuerto de Bogotá (El Dorado) es grande, limpio y muy organizado, pero si tengo un detalle que hacer notar que no se si por desconocimiento o porque simplente ese servicio no existe allí no pude conseguir. Quería hacer una llamada internacional y me fue imposible. Pregunté a varias personas y solo nos dirigieron a un sitio de teléfonos públicos que solo servían para hacer llamadas locales, pregunté entonces en varios negocios de allí si vendían tarjetas para hacer llamadas internacionales y ningún estableciemiento las vendía, total que al final no pude hacer la llamada.

Ccaminando por la ciclovía en Los Cedritos, Bogotá.
Ya dentro de la zona de espera de los vuelos me puse a recorrer las tiendas duty free, descubrí que para comprar aceptan tanto dólares como pesos colombianos, algo bastante conveniente para uno que ya para ese momento había cambiado todos sus pesos a dólares. Los precios de las cosas estaban a precio de turista, es decir, absurdamente altos. Lo que si compré a modo de despedida fué un Café Nevado en el local de la cafetería Juan Valdéz que ya había probado en una de mis visitas, usa básicamente el mismo principo de los Frapuccinos de Starbucks pero en honor a la verdad desde el sabor del café hasta la textura de la crema o nata el Nevado de Juan Valdéz es muy superior, lamentamblemente no le tomé una foto pero si me quedé con el vaso de recuerdo.

Mientras esperábamos el abordaje me pareció ver a alguien conocido frente a la casa de cambio del aeropuerto, le pregunté a quien iba conmigo si reconocía a esa persona y me confirmó que efectivamente era Lorenzo Mendoza de Empresas Polar de Venezuela. No es un secreto para nadie que ya gran parte de su negocio de manufactura está en Colombia, bien hecho por el a decir verdad.

¿Éese no es Lorenzo Mendoza?
Mi última compra en Bogotá por este viaje fue una botella de agua mineral, me costó los últimos 3500 pesos colombianos que tenía en el bolsillo (1,4 dólares). Al rato abordamos el avión y nos despedimos, espero que por ahora, de Bogotá. Algún día me gustaría volver para conocer lo que me faltó y ver mejor las que conocí en este viaje.

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2 comentarios

  1. Hombre, muy chevere su serie de artículos, sin embargo, siento que le faltaron cosas por conocer y descubrir... No fue al estadio, tampoco pasó por el museo del oro, a guatavita, ciclovía, el tamal bogotano, el desayuno tradicional... bueno... en general, tiene mucha carne para una próxima visita. Siento que habla muy bien de Bogotá, y siendo bogotano, me deja muy satisfecho escucharlo de un extranjero. También vivo por cedritos, jeje, y se lo que es llegar cansado desde el aeropuerto. Seria bueno que nos encontraramos cuando vuelva a Bogotá y no se si donde usted se quedó, sean bogotanos, pero sería interesante que pudiera compartir un Bogotano de hace muchas generaciones familiares!. Espero nos pongamos en contacto! gvelasquez85@gmail.com

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    1. Hola, que bueno que te gustaron mis artículos. Pues sí me faltó mucho por ver aunque ganas no faltaron. Pero bueno, me sirve de excusa para una próxima visita :-D
      Los Cedritos me pareció bastante bonito, es una muy buena zona. No se cuando vuelva a Bogotá pero cuando vuelva si me gustaría que nos contactáramos.
      Saludos y gracias de nuevo por pasar por mi blog.

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