Durante y despues del Huracán Irma en Puerto Rico | Güevonadas.com

miércoles, septiembre 13, 2017

Playa de Ocean Park (San Juan, Puerto Rico) despues del huracán Irma
El huracán estaba estimado a pasar por Puerto Rico para el día miércoles 6 de Septiembre en horas de la madrugada. Como dije antes, ya era categoría 5 y a cada minuto se hacía mas grande y mas fuerte, el panorama no era el mejor.

El día martes, en el trabajo solo estuvimos en la oficina mediodía, y básicamente el "trabajo" que hicimos fue asegurar las computadoras y material de oficina en los storages bajo llave y muy lejos de los ventanales ya que no estabamos muy seguros de que estos soportaran un huracán tan fuerte, además de a estas ventanas no les colocaron tormenteras.

En este momento ya había comenzado a llover fuertemente. La tensión del momento, mas la lluvia me hicieron recordar todas esas escenas de películas apocalípticas. No es tan divertido cuando la escena pasa en la vida real.

Vivo a dos cuadras de una playa por lo que teniamos motivos en la casa para estar especialmente preocupados, nuestro mayor temor era el de las inundaciones repentinas que pueden ocurrir en uno de estos fenómenos. Aunque ya había experimentado en Puerto Rico varias tormentas tropicales, muchas de ellas fuertes, el agua nunca había llegado a inundar las zona donde vivo, pero este caso era distinto, era un huracán categoría 5. Estábamos como dice el refrán "preparados para lo peor esperando lo mejor".

La Llamada


Estando ya mentalizados que pasaríamos la tormenta en la casa, y tratando de ubicar los refugios mas cercanos en caso de ser necesario movernos, mi esposa recibió la llamada de una de sus amigas en Puerto Rico amable y milagrosamente ofreciendono alojamiento en su casa durante el paso del fenómeno por la isla.

Tengo que decir que la propuesta nos cayó bastante de sorpresa pero nunca mas oportunamente, aunque al principio dudamos un poco en aceptarla mas por vergüenza que por otra cosa, rápidamente lo pensamos mejor y aceptamos.

Comenzó entonces todo el proceso de empacado rápido de todo lo necesario para dejar la casa por al menos dos días, se empacaron documentos importantes, ropa de toda la familia y comida perecedera que podríamos cocinar luego ese mismo día para que no se perdiera dado la segura falta de energía eléctrica que la isla sufriría por el paso del huracán.

El nuevo refugio

El mismo día martes, luego del mediodía salimos de la casa hacia la casa de la otra familia que nos había ofrecido refugio. Durante el viaje de ida a esta casa, todo atisbo de lluvia cesó, de hecho comenzó ha hacer un sol espectacular y el mar regresó a su estado de calma absoluta, el panorama pre-apocalíptico había desaparecido.

Nuestro refugio temporal estaba en un pueblo de Purto Rico llamado Bayamón, en una zona montañosa bastante alejada de la playa obviamente. Ese día paso normalmente, nos aclimatamos al nuevo lugar, hablamos con la familia de la casa por varias horas y luego nos fuimos a dormir. Mas tranquilos realmente ya que no estabamos tan cerca de la playa. Estaremos eternamente agradecidos con esa familia por su ayuda en ese momento.

El día del Huracán

Por fin llegó el tan temido día del huracán. En horas de la mañana ya se había nublado el cielo, ahora volvíamos al escenario pre-apocalíptico. A eso de las 11:00 am cayó el servicio eléctrico luego de una ráfaga repentina de lluvia y aires huracanados que nos hizo pensar que Irma había llegado con toda su furia a la isla pero el trance solo duró una media hora y la misma cesó aunque no asi la nubosidad en el ambiente. El servicio eléctrico, por sorpresa, se restableció a los pocos minutos.

La llegada de Irma como tal fué en horas de la tarde / noche, allí el servicio eléctrico si se interrumpió definitivamente. Lo primero que se comenzó a sentir fue el viento mas que la lluvia. El sonido del aire alrededor de la casa me pareció tal cual en las películas de desastre, allí pude diferenciar lo que son las ráfagas de viento de un huracán en comparación con las ráfagas de viento de una tormenta tropical.

Mas en la noche y dada la fuerza de los vientos, cada grupo familiar se refugió en los baños de la casa ya que estos contaban con ventanas altas y pequeñas en contraste con las ventanas amplias y llenas de cristales del resto de la casa, lo que las hacía un peligro en caso de que la fuerza del viento del huracán las quebrara. Pasamos unas cuantas horas en esos baños comiendo papitas y demás chucherías a la luz de las velas y una linterna led de baterías doble A que nos prestaron para pasar el rato.

Ya mas tarde, un poco mas allá de la medianoche, los vientos del huracán si bien seguian con cierta fuerza parecieron bajar en intesidad por lo que cada familia salió de los baños de la casa a las habitaciones para pasar el resto de la noche un poco mas cómodos. Solo hubo que mantener las ventanas cerradas para evitar la entrada del agua de la lluvia que aun seguía cayendo.

Nos dormimos rápidamente, dado el cansancio de la jornada del día sumado a las horas dentro del baño de salvación y el sonido de la lluevia afuera que cada vez se hacia menos fuerte.

Despues del Huracán Irma

Nos despertamos al día siguiente poco antes de las 8:00am aproximadamente. Ya los vientos habían cesado casi por completo pero aun seguía algo de lluvia y el cielo permanecía nublado. Pudimos desayunar un poco de la comida que sobró del día anterior pero calentada al carbón ya que como era de esperarse el servicio eléctrico continuaba suspendido.

Luego de comer salimos a hacer la misión de reconocimiento de la zona y el conteo de daños, nos sorpredió ver que la cantidad de daños alrededor de la zona fue mínimo al menos al nivel de las estructuras de las casas, por otro lado los que luego comprobamos que si sufrieron el embate  del huracán fueron los árboles y las vías del tendido eléctrico. Muchos árboles caidos y arrancados de raíz, ramas rotas por todas partes y mucho cable de alta tensión roto y arrancado debido a alguna rama o arbol volador.

Durante el resto de la mañana realizamos limpieza de ramas y buscamos noticias nuevas en nuestros casi descargados celulares para saber como le había ido al resto de la isla y llamar a nuestros vecinos de la casa donde vivimos para saber como estaba la zona y si el mar por fin había entrado a las calles como nos lo habíamos imaginado. Cuando se pudieron realizar las llamadas nos confirmaron que efectivamente había una cantidad enorme de árboles, ramas, cables y postes caidos a los largo de las calles pero que el mar no había entrado mas allá de la calle que está directamente frente a la playa.

Y es que segun pudimos averiguar luego, el centro del huracán a ultima hora se alejó unas cuantas millas hacia el norte haciendo que los vientos que al final golpearon a la isla fuesen vientos fuertes pero no los vientos de huracán categoría 5 que todos temíamos. Lamentablemente esto no ocurrió en islas como Barbuda, y San Martin donde la furia de este huracán si hizo estragos.

Para el almuerzo hicimos lo que fue básicamente una parrillada. Dado que no había energía eléctrica, tuvimos que cocinar toda la carne que se tenía disponible para no perderla, llevaba años sin comer parrilla por lo que al menos el huracán me sirvió para comer nuevamente pollo y papas a la parrilla.

En cuanto a las noticias, nos enteramos que ya muchas de las carreteras y autopistas principales habían sido despejadas de escombros y ramas ya que los grupos encargados de este tipo de limpieza se habían activado temprano y ya llevaban mucho del trabajo adelantado.




De regreso a casa

Poco despues del almuerzo empacamos nuestras cosas y nos regresamos a nuestra casa. La via como ya nos habíamos imaginado, estaba bastante despejada aunque al mirar los alrededores comprobamos que efectivamente una cantidad grande de árboles habían resultado dañados durante la tormenta llevandose muchos cables del tendido eléctrico y una que otra valla publicitaria. También nos percatamos que muchas zonas estaban sin energía eléctrica dado el sonido de las plantas eléctricas que se escuchaban a lo lejos.

Por los alrededores de la casa, las calles las encontramos llenas de pedazos de árboles y ramas. Dos casa mas arriba de la nuestra un par de árboles se llevaron la reja de la casa de al lado dañándola completamente y al final de la calle un árbol viejo y bastante alto fué arrancado de raíz llevandose de por medio un poste de cemento con todo y su transformador bloqueando completamente la salida de la calle, lo que de ahora en adelante nos obligará a dar una vuelta cada vez que vayamos al mercado, al menos mientras no retiren ese árbol y el poste que tumbó.

En cuanto a la playa, pudimos ver que si bien el agua entró hacia la calle, esta no paso de la calle inmediata que se encuentra frente al mar, eso si la cantidad de arena que arrastró fue enorme dado que esta calle quedó cubierta de tanta arena que parecía parte de la playa y no una calle de asfalto.
Despues del Huracán Irma ¿És una calle o es parte de la playa?

Obviamente no había servicio eléctrico pero milagrosamente si había servicio de agua. Muchas casas ya tenían funcionando sus plantas eléctricas y había gente por aquí y por allá caminando tranquilamente, los carros por su parte circulaban normalmente e incluso el supermercado de la zona estaba abierto y trabajando sin problemas, con su propia planta eléctrica claro.

La energía eléctrica siguó brillando por su ausencia durante por casi una semana, de hecho duramos cinco días completos sin servicio eléctrico y aun al momento de escribir este post a casi una semana del huracán, todavía existen zonas sin energía alrededor de la isla. Pero supongo que para lo que nos pudo haber pasado con ese monstruo categoría 5 mas bien en Puerto Rico corrimos con mucha suerte.

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