El Chico Tranquilo por Nick Antosca (Parte 1)

Keri Russell y Jesse Plemons protagonizan «Antlers» una película de terror que situa sus hechos en un pequeño y misterioso pueblo del estado de Oregon, Estados Unidos donde un joven estudiante interpretado por Jeremy T. Thomas alberga un peligroso secreto.

La película, producida por Guillermo del Toro, será estrenada en los cines de Estados Unidos el 17 de Abril del 2020 y está basada en una historia corta llamada El Chico Tranquilo (The Quiet Boy) escrita por Nick Antosca.

Aquí comparto la primera parte de mi traducción no oficial de la historia original en la que se basa la película.

El Chico Tranquilo (Parte 1)

Ocurrió durante su segundo mes como maestra. Tenía 23 años y estaba frustrada. Tenía la esperanza de ser enviada a una ciudad, sin embargo Teach for America la envió a este pequeño pueblo construido alrededor de una estación de tren abandonada: Rexford, West Virginia.

Otro maestro le dijo una vez que el lema no oficial del pueblo era «Colinas, prostitutas y licorerías». No había visto ninguna prostituta, hasta donde se había fijado, pero definitivamente había colinas y licorerías.

«Muy bien niños», dijo Julia a sus alumnos del cuarto de primaria. «Siéntense para que puedan comenzar a escribir sus cuentos».

Afortunadamente había nacido con la «voz de maestra», ella lo sabía. Firme pero a la vez amable, agradable al oido pero con autoridad. Los niños le hacían caso cuando hablaba. Es que si no logras que te hagan caso, estas muerta.

Pero además se necesitaban otras cosas. Tener mucha paciencia y recordar como había sido a esa edad. Pero sobre todo, tenía que amar a esos niños. Sufrir con ellos cuando algo no les salía bien o cuando algo malo ocurría en casa, ser feliz en sus logros y reír con ellos a carcajadas ante cualquier chiste por mas tonto que este fuese.

Y ella efectivamente lo hacía, amaba a esos niños.

De lo que no estaba tan segura era de ser maestra. Al menos no aquí, en este pueblo.

Julia había tenido varios profesores, en particular uno en escuela superior, que le dijeron que llegaría a ser alguien. Y lo que ella quería ser en este momento era ese tipo especial de maestro, el que hace la diferencia y marca positivamente la vida de sus estudiantes o al menos alguno de ellos.

Pero la mayoría de los niños de Rexford no parecía querer algo distinto. Estaban ansiosos por cumplir los 16 años y así poder abandonar la escuela.

«Sus cuentos pueden ser una fábula, una historia imaginaria o un cuento de hadas», dijo a los niños de la clase. «Pero recuerden ¿Qué es lo que tienen todos los cuentos en común?»

«¡Señora Grey, yo lo sé!» dijo Travis levantando la mano con entusiasmo. «Un comienzo, un desarrollo y un final».

Travis era ruidoso y mandón, el tipo de niño que siempre bromeaba sobre convertirse en maestro. Vivía en Billard Creek, un suburbio no muy antiguo en las afueras de Rexford, lleno de personas que trabajan en Washington D.C. y viven allí por los bajos impuestos.

Julia estuvo allí el mes pasado al llevar a uno de sus alumnos cuando este perdió el autobus escolar, los jardines estaban bien podados. Habló con la madre del niño, la cual estaba algo embriagada. Durante la conversación esta le señaló hacia la calle un grupo de montículos de tierra.

«Arbolitos» dijo la señora. «Todos plantados al mismo tiempo. Por eso es que todos tienen el mismo tamaño. No hay nada que odie más que los árboles pequeños».

Julia asintió con la cabeza, por cortesía. ¡Pobre esposo!

Se podía diferenciar claramente a los niños de Ballard Creek de los de Rexford. Los primeros usaban ropa mas limpia. Y aunque no eran mas inteligentes, se notaba que tenían padres que los obligaban a hacer su deberes escolares.

Señora Grey. Eso se sintió extraño.

Continúa a la Parte 2

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